El capitán nunca falta a la cita
Aunque es de los más criticados, los técnicos lo avalan
Arnoldo Rivera J.
arivera@nacion.com
Burnaby. Sus 105 partidos internacionales clase A dejan una primera lectura: la constancia.
Una más detallada permite acercarse un hombre que sabe en lo que está, lo que quiere y que entiende la forma de obtenerlo.
Luis Marín siempre está, ya sea en la Liga Deportiva Alajuelense o en la Selección Nacional.
“Lo principal es mantenerse en buen nivel, tener un cuidado personal. Así uno estará siempre bien para cumplir”, afirmó el numero 3 y capitán de la Sele y de la Liga.
Ser el guía de sus compañeros en ambos equipos –cada uno despierta pasiones y atenciones– no es cosa fácil, pero Luis la ostenta.
“Soy un jugador pro grupo. Todos mis esfuerzos están en lograr siempre el beneficio y el bienestar de los compañeros”, comenta.
Cuestionado en muchas ocasiones –por tal o cual razón; por tal o cual error–, el hombre no se arruga y ahí está: con la confianza de quien sea el encargado del banquillo.
“Eso lo sé, me han criticado, sobre todo en el proceso anterior (con Steve Sampson), pero en esos momentos se debe tener la cabeza fría para mantener el equilibrio”.
Y ya que habla de cabeza, da la segunda parte de la ecuación para esos momentos: nunca bajarla.
“Hay que mantener el equilibrio cuando le va mal a uno, así como cuando le va bien, no hay que irse para un lado o el otro?”, sentenció el zaguero de 30 años de edad.
El número 3
Saque cuentas y verá que el hombre es consuetudinario en las alineaciones, sin importar quién sea el encargado de ordenar la formación de los 11 hombres de turno, con la Sele o con los manudos.
“Ellos (los entrenadores) ven el trabajo de uno en la cancha y en los entrenamientos”, esbozó a modo de explicación breve, pero certera.
Así como va a la marca del delantero rival, Marín es celoso de sí mismo cuando comete algún yerro.
La autocrítica es el mejor remedio que encuentra el zaguero para cuando las cosas le salieron al revés. Sea donde sea y las circunstancias que sean.
“Uno tiene que aceptar los errores. Errar es de hombres y cuando estos pasan solo queda ir para adelante: esta es la única forma de crecer”.
Tomado de la Nacion 12/10/2004
Grandes Palabras!!!
Pura Vida!!!