La señal wireless se ve afectada por obstáculos, como paredes, puertas, etc... o por equipos que transmitan a la misma frecuencia, que en el caso del estándar 802.11g, la frecuencia de es 2.4GHz... los hornos de microondas y algunos teléfonos inalámbricos transmiten también a esa frecuencia... Y si es posible, hay que ubicarlo lo más cerca de donde vayan a estar los clientes inalámbricos y que no esté cerca de materiales metálicos como armarios, tuberías de baño, etc, pues la señal rebota y causa interferencias.