Cualquiera que ha jugado un mago entre niveles 1-12 en D&D sabe que meterse a melee es:
1. ser un completo un animal.
2. querer matar a su personaje
3. poner el tarro para que se lo acaricien.
4. jugar de héroe para salvar a uno del party.
En otras palabras, el mago no tiene ni la fuerza y ni la vida suficiente para aguantarle los catos a un fighter, barbarian, o ranger especializado en melee.