Este domingo se comunicó la desición de el Sr. Kevin Casas, vicepresidente de la República y ministro de Planificación, de renunciar a sus cargos.
A mí me parece que era casi que obligatorio, como él dijo, para no entorpecer la campaña del Sí. Antes de pensar en su beneficio personal, ha optado por ayudar a que se ratifique un acuerdo tan importante y necesario como el TLC.
En un ambiente donde la oposición es tan hostil y sus mejores armas son la demagogia y el discurso populista, es muy buena desición la renuncia, para evitar que en debates sobre el TLC no prevalezcan los ataques personales antes que la discusión de ideas; porque como todos sabemos, el "no" se trata solo de ataques personales.
Yo soy Costarricense, quiero a mi país y entiendo perfectamente al Sr. Casas. Costa Rica entiende, y lo perdona.
Recordemos que el memorandum fue escrito después de que agrupaciones del "no" lo agredieran de diferentes formas durante y después de un debate. Señores, todos somos humanos y cometemos errores. Este memorandum fue claramente producto de la provocación y comportamiento hostil de los del "no". De no ser por ellos, esto nunca habría sucedido.
Finalmente unas palabras de reflexión: solo un veradero hombre admite sus errores.