A pura metralla, Pérez pone de rodillas alTeam
Hubo tres golazos de vistosa factura, pero dos fueron para el equipo visitante
Generaleños no dejaron de luchar pese al gol en contra y estar en casa ajena
Rodrigo Calvo C. | rcalvo@nacion.com
Heredia. El primero, de Freddy Fernández, anunciaba que Pérez Zeledón estaba en pie de guerra. Y el segundo, de Marcos Hernández, hincó de manera definitiva a Herediano y le dio a los generaleños el boleto a semifinales.
Con esos dos golazos el cuadro del Sur hizo de nuevo la faena: eliminar el cuadro florense, y en el propio Eladio Rosabal Cordero.
El Team hizo una buena etapa inicial pero decayó en el complemento. La anotación de Marvin Angulo –el primer gran gol de la noche– resultó insuficiente para poner a raya a un conjunto visitante repleto de ambición.
Herediano llevó la iniciativa a partir de un esquema con el claro sello de su entrenador Paulo Wanchope: futbol muy rápido y dinámico, con una punta de aceleración difícil de ver en el futbol tico.
Angulo era el jugador ideal para asumir la batuta dentro de la cancha. Su juego es precisamente así, veloz y cargado de chispa.
Más bien Angulo tuvo dificultad para encontrar socios adecuados. El enorme dinamismo que trató de imprimirle al partido generó algunas imprecisiones: era la consecuencia lógica de inyectar tan elevado voltaje.
Pese a estas dificultades, los de casa encontraron la manera de adueñarse del balón. Pérez les facilitó mucho las cosas en aquel primer tiempo, pues regaló la mitad del campo e intentó jugar con pelotazos y forzando el error.
La anotación rojiamarilla, cuando agonizaba la etapa inicial, era un justo premio al equipo que más había invertido sobre el terreno de juego. Mas, quedaban todavía 45 minutos, tiempo de sobra para que un cuadro rebosante de agallas y fe transformara en realidad cualquier anhelo.
Ajustes. Por algo les dicen los Guerreros . No paran de luchar aunque las circunstancias estén en contra. Pero, ojo, no fue solo un asunto de meter duro el pie.
Los sureños reordenaron el esquema de cara a la etapa complementaria. Marcos Hernández ingresó a refrescar la parcela derecha, Juan Gabriel Guzmán se convirtió en un motor en la cintura y Tirso Guio finalmente reclamó el protagonismo que se le conoce.
Herediano cometió el error de aflojar la marca sobre Guio, que sí estuvo “amarrado” al inicio.
Pérez recuperó la pelota. Y los florenses abandonaron su vocación ofensiva. Las condiciones para la rebelión estaban dadas.
Los visitantes metieron miedo con el trallazo de Fernández, quien tomó eso que llaman la segunda bola. Después, Hernández culminó una magnífica combinación entre Luis Pérez y Guio por la banda izquierda y clavó el segundo.
Con el 2-1 en contra, Herediano ya no tenía argumentos para enderezar el camino. Hubo algunos intentos postreros, pero ya era demasiado tarde: el cerrojo generaleño estaba muy bien puesto.
Los aficionados locales empezaron a abandonar el recinto, cabizbajos, masticando la frustración de 15 años sin la alegría de un título. Tan solo los más fiebres permanecieron dentro del estadio, entre los nervios y la ilusión, esperando un milagro que al final nunca llegó.
http://www.nacion.com/ln_ee/2008/mayo/15/d...tes1537130.html