Aquí hay algo similar:
7.- En cierto paraje que conocí en Sudamérica, encontrándome acostado boca arriba, sentí ruidos en la parte del cuarto donde me encontraba. Percibí un olor desagradable que penetraba por debajo de la puerta, y minutos después sentí que una persona se me sentaba sobre el pecho paralizándome todo el cuerpo. No podía ni hablar, ni hacer ningún movimiento muscular.
A los pocos minutos me acordé que podría salvar me haciendo una conjuración, mas como no podía hablar, lo único que pude hacer, mentalmente, fue el signo de la Estrella Flamígera de cinco puntas y la entidad se retiró. ¿Podría usted hacerme el favor de aclararme que clase de entidad fue ésta, Maestro?
R.- Contestaré al distinguido caballero su pregunta. Sabemos por experiencia directa que esas abominables criaturas del aquelarre acostumbran a echarse sobre los cuerpos de sus víctimas, ora para morder les el cuerpo formando horribles máculas en su piel, ora para sacarles de la forma densa el Alma y llevarla a cualquier lugar del mundo, o bien para atormentarlos de cualquier modo. En estos casos, aconsejamos nosotros orar con gran vehemencia, recitar la Conjuración de los Siete del Sabio Salomón, o la Conjuración de los Cuatro; este tipo de oraciones es de eficacia extraordinaria para la defensa mental y física. Con estas conjuraciones huyen las horripilantes arpías dejándonos en paz.
Mirando Al Misterio V.M. Samael Aun Weor